
GRUPOS MUSICALES
"EL PIANO LLANERO"
Una Nueva Visión del Joropo Tradicional de Venezuela y Colombia.Solista:
CLAUDIA CALDERÓN, Piano
__ Artistas Invitados:
RAFAEL BRITO, I. Cuatro y Tiple
LUIS PINO, II. Cuatro
ROBERTO KOCH, Contrabajo
JOSÉ ALBERTO PÉREZ, Maracas
LUIS MIGUEL EMMANUELLI, Bandola
Descripción:Luego de una profunda investigación en las raíces musicales de Colombia y Venezuela, la pianista Claudia Calderón ha creado un compendio de las mejores piezas del Joropo de la tradición del arpa y la bandola de los Llanos del Orinoco.Esta música, conocida como "Joropo", alternada con otros géneros de los Andes colombianos, crea un exquisito repertorio para piano donde se revela un discurso musical altamente cristalizado y lleno de deliciosas reminiscencias del clavecín barroco español, en un contexto rítmico poderoso y dinámico.
Claudia Calderón ha transcrito a partitura estas piezas andinas y llaneras, conservando la más alta fidelidad a las fuentes originales, para lograr la proyección de esta música fascinante y desconocida en el escenario.Este repertorio de cámara donde se combina el piano con instrumentos tradicionales de la música colombiana y venezolana, es un planteamiento totalmente nuevo, un viaje por los sonidos de las grandes llanuras y montañas del norte de la Cuenca Amazónica en un formato universal de concierto.Este espectáculo, en el cual Claudia Calderón y sus sorprendentes invitados concentran todas estas formas en el piano, instrumento universal, señala un hecho crucial: al combinar las voces familiares del Piano y del Contrabajo con los timbres exóticos de las Maracas, el Cuatro (pequeña guitarra de cuatro cuerdas) y el Tiple (guitarra de 12 cuerdas metálicas), el grupo abarca un espectro cultural que se extiende desde las costas orientales de Venezuela y la Isla de Margarita hasta el piedemonte de los Andes colombianos. Es el reino del Bambuco, el Pasillo, el Joropo y el Vals; una unidad cultural profunda y un capítulo compartido en la historia y la tradición latinoamericanas. El Piano Llanero reúne las ideas poderosas que revelan estos caminos, vitales para entender con más claridad nuestro lugar en el mundo.
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INTEGRANTES
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Paul Desenne, Violoncello
Claudia Calderón, PianoDesde 1989 Paul Desenne and Claudia Calderón han presentado recitales de Cello y Piano en Caracas, Londres, Bogotá y diversas ciudades de Colombia, interpretando repertorio de Marais, Bach, Beethoven, Schubert,
Brahms, Debussy, Poulenc y Strawinsky.Curriculum Breve Paul:
Foto y mp3s.Sonata Regenlied, Opus 78 en Re mayor - Johannes Brahms (1833-1897) - Allegro molto moderato* (fragmento: mp3...0.8Mb)
Sonata en re menor - Claude Debussy (1862-1918)
- Sérénade* (fragmento: mp3...1Mb)Sonata - Francis Poulenc (1899-1963)
- Ballabile* (fragmento: mp3...1Mb)--------------------------------***----------------------------------
NUEVOS PROYECTOS
Joropo Son Jarocho
ENCUENTRO DE TRADICIONES DEL FANDANGO EN EL CARIBE, MEXICO, VENEZUELA Y COLOMBIA
Grupo Chuchumbé y el Piano Llanero de Claudia Calderón.
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La tradición llanera de Venezuela y Colombia así como la tradición jarocha de Veracruz, México, tienen fuertes raíces comunes en elementos hispánicos llegados durante siglos de colonización y diseminados por toda la cuenca del Caribe. Encontramos un fuerte parentesco con el Fandango y el Flamenco español y sus variantes, así como con otras formas ibéricas como las Folías, Malagueñas y Peteneras.
El Son Jarocho, al igual que el Joropo, nace del mestizaje entre la sangre africana, la indígena mexicana y la española. El término "jarocho" se utilizaba antiguamente para nombrar los hijos nacidos entre un africano y una india.El Joropo, como fiesta popular y manifestación artística incluye música, danza, poesía y canto. De la misma manera, el Son Jarocho se expresa a través de versos, canciones, zapateados y fandangos que mantienen viva una tradición colectiva. Los rasgos comunes son indiscutibles, manteniendo una idiosincracia propia en cada región. El Joropo se mantiene como una fiesta en el ámbito rural, pero en su aspecto instrumental, se ha desarrollado fuertemente en el mundo urbano, gracias a una amplísima discografía y proliferación de grupos, festivales, concursos, etc. Además en Venezuela el Joropo es emblemático de la identidad nacional, mientras que en Colombia representa la cuarta parte del territorio. A nivel interpretativo, se ha desarrollado como una música para solistas, siendo lo propio el conjunto clásico de arpa (o bandola), cuatro, maracas y voz (o dúo de contrapunteadores).
El son jarocho, por el contrario, se expresa como un fenómeno colectivo; a un grupo de ejecutantes alrededor de una tarima, pueden sumarse otras personas interpretando la misma cadencia armónica y rítmica e integrarse al canto y al baile, ya que se mantiene una estructura de grupo abierto y no se trata en esencia de música para solistas. Esto hace que a veces se encuentren tocando un mismo Son, músicos profesionales con otros aficionados e incluso niños. También el Fandango jarocho conserva un carácter ritual, una duración sin medida en el tiempo, creando un clima muy peculiar de comunión entre los participantes. También ha surgido recientemente un auge de grupos, grabaciones y festivales que han fortalecido esta tradición y consolidado su presencia escénica a nivel de espectáculo, especialmente en el Edo. de Veracruz en México y en el Sur de los EEUU. La transparencia de su armonía y el arcaísmo de algunas de sus formas dan la base para hacer variaciones sobre los textos de las canciones, más que sobre el discurso musical. Se repiten algunos textos antiguos a los que se suman nuevas letras sobre las mismas estructuras.
Así como la música, los instrumentos de ambas tradiciones son similares. El cuatro encuentra su paralelo en la jarana, instrumento de mayor tamaño que cumple la misma función de acompañar el canto dentro de estructuras similares. También el arpa está presente en ambos casos y existen ciclos armónicos muy parecidos y ritmos iguales. Lo que cambia fundamentalmente es la velocidad y el carácter de la música. Observamos en el Son Jarocho un tempo más reposado, más cadencioso, más dulce y una lírica de gran altura poética que recuerda el estilo galante y austero del Siglo de Oro español, manteniéndose indisolublemente ligado al canto, la poesía y siendo el aspecto instrumental complementario o secundario.
Por otra parte, el Joropo nace a galope tendido, es un grito al aire libre frente a una sabana infinita; a pesar de la clara consolidación de sus formas, mantiene un espíritu salvaje, indómito, bien llamado "recio". El Joropo es rápido, lleva un ritmo a veces frenético, pulsa sus cuerdas de manera percusiva y prefiere letras directas fuertemente arraigadas en los elementos regionales y nacionalistas. En el aspecto instrumental, es muy elaborado; sobre formas y ciclos armónicos largos y complejos, se desarrollan variantes instrumentales y tímbricas de gran colorido y virtuosismo individual.
Pero igual se tocan estas dos tradiciones hermanas, se encuentran los mismos ecos en el Siquisirí que en el Seis por Derecho, o en el Seis Numerao que en el Buscapiés, hay reminiscencias de Polo Margariteño en las Peteneras y del Cascabel en el Pajarillo.***
